Nací el 3 de enero de 1962, en Santa Clara, antigua provincia de Las Villas. Cursé la primaria en la Escuela “José Antonio Echeverría”, sita en Juan Bruno Zayas y Callejón de las Flores, hasta cuarto grado. El quinto y sexto, los realicé en “Orestes de la Torre”, situado en Paseo de la Paz esquina a Serafín Sánchez.
La Secundaria Básica la realicé en la escuela “José Antonio Echeverría”, en calle Independencia y Juan Bruno Zayas. Al terminar noveno grado continué estudios en la escuela militar “Camilo Cienfuegos”, que en aquel momento estaba en el Km. 7, de la carretera a Camajuaní.
Pertenecí al equipo de baloncesto participando en los “Juegos Escolares”, como defensor y atacador del equipo 11-12 y 15-16 y sustituto de Leonardo “Maravilla” Pérez. Al terminar el 12 grado en 1980, en el segundo semestre, fui movilizado hacia La Habana como precadete para estudiar una carrera del MINFAR en la 5ta División, que comprendía los cadetes que iban a estudiar Inteligencia y Contrainteligencia de Tropas Especiales.
Fui ubicado en la unidad militar de Barbosa, en la Autopista del Mediodía, actual Instituto de Policiología “Capitán Eliseo Reyes”. Formé parte de las Tropas de Apoyo a la Custodia de la Embajada del Perú, del Batallón de Seguridad Personal y Batallón de Seguridad a Sedes Diplomáticas, custodié La Casa Central de las FAR, actual Hotel Comodoro, Batallón de Protección a la Valla de gallos en Managua, frecuentada por generales y comandantes de la Revolución, perteneciente al comandante Guillermo García Frías.
Fui al polígono de entrenamiento de tropas especiales en “El Cacho”, Pinar del Río, con entrenadores chinos, coreanos y vietnamitas. En Noviembre de 1980 partí hacia Angola. Fuimos destacados en el sur en las cercanías de la ciudad de Huambo, en la localidad de Piñeiro, bajo las órdenes del coronel Antonio Enrique Luzón Battle, con 5 batallones de Lucha Antiguerrillera de Tropas Especiales.
Fui asignado al Batallón de Tropas Especiales para formar parte de los Comandos de Demolición Penetración y Sabotaje subordinados directamente al Ministro de las FAR. En estas funciones realicé once incursiones en la retaguardia de la UNITA, en las cuales recibí 5 condecoraciones y 11 diplomas, ocupados por la DSE en la primera prisión en 1995
En las penetraciones recibí dos heridas de bala una en la pierna izquierda y la otra en la columna vertebral, la segunda bala fue amortiguada por los objetos que estaban dentro de la mochila.
Regresé a Cuba en 1981, estuve tres meses de vacaciones. En agosto de 1981, partí hacia la antigua URSS. Allí estuve como cadete en la Academia de Desembarco Aéreo de la ciudad de Tambov, en las cercanías de Moscú 280 Km. Allí con entrenamiento de vietnamitas, coreanos y chinos, además de entrenadores rusos, en una práctica por negligencia del oficial en rasos fui contaminado por un gas neuroparalizante, el cual me produjo crisis de epilepsia y fui evacuado hacia Moscú y al poco tiempo al Hospital Naval de La Habana.
Allí me mantuve ingresado durante varios meses, haciéndome estudios clínicos y finalmente se me dio la baja militar por ser mi enfermedad incompatible con la vida militar. En septiembre de 1983, matriculé en la Facultad de Psicología de la Universidad Central de las Villas. Fui dirigente de la FEU, en la esfera deportiva y en 1986 estuve a punto de ser expulsado, pues el DSE me identificó dentro de un grupo seguidores de Freud y por ser este mismo grupo partidario de la Perestroika y de la Glasnot.
En 1988 me titulé en julio a pesar de haber pasado el SMA. En la vida militar me enviaron como represalia a la provincia de Las Tunas. Como no había presupuesto para los psicólogos me enviaron de regreso para mi provincia, donde abrieron una convocatoria por concurso para profesor de Psicología, en la facultad de ISP “Félix Varela”, pero no se me permitió ejercer como profesor universitario, por no ser confiable políticamente.
Ejercí como Psicólogo Clínico en el policlínico comunitario del municipio Camajuaní “Octavio de la Concepción y de la Pedraja”. De allí fui expulsado en 1989, siendo el Secretario General de Unión Jóvenes Comunista, UJC, por oponerme al fusilamiento del General de División, Arnaldo Ochoa Sánchez. De ahí fui trasladado hacia el Hospital Pediátrico “José Martí” de Sancti Spíritus. Allí cree la Sala de Salud Mental y la Clínica del Adolescente de ese hospital.
En 1991, se me informó por la Dirección Provincial de Salud, en Sancti Spíritus, que a pesar de mis logros científicos, no se me otorgaría casa por no ser confiable políticamente.
Me trasladé hacia Ciudad de La Habana para el Hospital Pediátrico “Pedro Borrás”. Allí en 1993, emplacé al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, ante la prensa extranjera, pidiéndole que se comprometiera ante la misma de que cumpliera su promesa hecha ante los trabajadores de este hospital en reconstrucción, de reabrir el mismo a los seis meses, por lo que Fidel montó en cólera. Por esta acción, los compañeros de trabajo me eligen Secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Salud.
En 1995, ante la corrupción de la Directora del hospital y miembro del Comité Central en ese momento, que se apropiaba de las donaciones de la Unión Europea, la denuncié ante la unidad de la PNR de L y Malecón y fui a dar con mis huesos a la cárcel de “Valle Grande” en La Habana por un año y ocho meses. Se me acusó de varias cosas, entre las que estaba la Tenencia Ilegal de Armas de Fuego, todas sin fundamento jurídico.
15.3.10
5.3.10
Para os que se interessam pelo Sul do Sudão
STATEMENT FROM THE ADMINISTRATION OF THE ARCHDIOCESE OF JUBA ON THE SECURITY INCIDENT INVOLVING BAKHITA RADIO
March 5, 2010
This statement goes to all those concerned and to the public in general.
As most of you might have heard on Wednesday March 3, 2010 at 10:00 am the Security stormed Bakhita Radio, closed the radio premises, stopped the broadcasting for about an hour, harassed, intimidated the personnel and took the directress to the Security Office.
There has been no explanation why Bakhita was summoned by the Security for an alleged mistake committed by another station. Why Bakhita Radio?
The Administration of the Archdiocese of Juba strongly condemns this act and in the strongest terms advices those concerned to follow proper procedures.
Nobody is above the law. If the Radio has surpassed its mandate, the situation should be referred to the Administration of the Archdiocese of Juba.
The Pastoral letter of the Archbishop issued on the first Sunday of Lent condemns the use of intimidation, harassment and manipulation at these crucial times of campaigns and elections.
We felt offended by the way the Directress of Bakhita Radio was taken from her office to the car under police escort to the Security Office.
The Catholic Church and Bakhita Radio have no political affiliation and take no sides with any political party. We will not accept church personnel and institutions to be treated as criminals.
We want to put it clear that any grievances or allegations concerning security or law impeachment involving church personnel should be treated with notice to the Administration of the Catholic Archdiocese of Juba. This is the way the Church works.
It is very regrettable that individuals, who come in the name of security, take the law into their hands to harass and intimidate.
We want to discourage in the strongest possible terms the behavior of some individuals who seem to have targeted our radio because of its prophetic stand and the role it plays in the life of the people.
Bakhita Radio is not the enemy. It rather complements what the Government is doing. The radio of the Church is at the service of reconciliation.
www.sudancatholicradio.net
March 5, 2010
This statement goes to all those concerned and to the public in general.
As most of you might have heard on Wednesday March 3, 2010 at 10:00 am the Security stormed Bakhita Radio, closed the radio premises, stopped the broadcasting for about an hour, harassed, intimidated the personnel and took the directress to the Security Office.
There has been no explanation why Bakhita was summoned by the Security for an alleged mistake committed by another station. Why Bakhita Radio?
The Administration of the Archdiocese of Juba strongly condemns this act and in the strongest terms advices those concerned to follow proper procedures.
Nobody is above the law. If the Radio has surpassed its mandate, the situation should be referred to the Administration of the Archdiocese of Juba.
The Pastoral letter of the Archbishop issued on the first Sunday of Lent condemns the use of intimidation, harassment and manipulation at these crucial times of campaigns and elections.
We felt offended by the way the Directress of Bakhita Radio was taken from her office to the car under police escort to the Security Office.
The Catholic Church and Bakhita Radio have no political affiliation and take no sides with any political party. We will not accept church personnel and institutions to be treated as criminals.
We want to put it clear that any grievances or allegations concerning security or law impeachment involving church personnel should be treated with notice to the Administration of the Catholic Archdiocese of Juba. This is the way the Church works.
It is very regrettable that individuals, who come in the name of security, take the law into their hands to harass and intimidate.
We want to discourage in the strongest possible terms the behavior of some individuals who seem to have targeted our radio because of its prophetic stand and the role it plays in the life of the people.
Bakhita Radio is not the enemy. It rather complements what the Government is doing. The radio of the Church is at the service of reconciliation.
www.sudancatholicradio.net
Departamento de Estado preocupado com a Nigéria
Nigeria is very important to the region, the continent, and to the United States, yet it remains unsettled as a result of President Yar’Adua’s uncertain medical condition. Since his return home from Saudi Arabia, President Yar’Adua has not been seen publicly or met with members of his cabinet or any of his country’s key political leaders, generating additional unease about the stability of the country and physical capacity of the president to lead the government. In a modern democracy, senior cabinet members and legislative leaders have a right to know the health status of their president and so do Nigeria’s citizens.
In President Yar’Adua’s absence, we applaud the Nigerian leaders who have taken steps to restore confidence in the country’s political system while adhering to democratic principles. We welcome Acting President Jonathan’s commitments on electoral reform, anti-corruption, post-Amnesty programs in the Niger Delta, and justice for the perpetrators of sectarian violence and extra-judicial killings.
As Nigeria deals with its current political crisis, it is essential for the country’s leaders to avoid any actions that will imperil Nigeria’s last ten years of democratic progress as well as the accomplishments that have been achieved under civilian rule. Nigerians have a right to expect their civilian and military leaders to work through their country’s democratic institutions, ensuring that the good of the many triumphs over the ambitions of the few.
In President Yar’Adua’s absence, we applaud the Nigerian leaders who have taken steps to restore confidence in the country’s political system while adhering to democratic principles. We welcome Acting President Jonathan’s commitments on electoral reform, anti-corruption, post-Amnesty programs in the Niger Delta, and justice for the perpetrators of sectarian violence and extra-judicial killings.
As Nigeria deals with its current political crisis, it is essential for the country’s leaders to avoid any actions that will imperil Nigeria’s last ten years of democratic progress as well as the accomplishments that have been achieved under civilian rule. Nigerians have a right to expect their civilian and military leaders to work through their country’s democratic institutions, ensuring that the good of the many triumphs over the ambitions of the few.
23.2.10
Os 2.106 cubanos mortos na guerra de Angola
BY JUAN O. TAMAYO
JTAMAYO@ELNUEVOHERALD.COM
An amateur historian writing a book on a key battle of the Angola war has obtained a list of the names of all 2,106 Cuban soldiers that the Castro government admits were killed in that conflict.
Cuba's provincial newspapers published the names of each province's dead around Dec. 7 1989, when all the soldiers' remains were buried in simultaneous ceremonies throughout the island.
But the full list was not available until Peter Polack, a criminal lawyer in the Cayman Islands, obtained it last month from a memorial in South African to the struggle against Apartheid and colonial rule.
The Freedom Park memorial received the list in 2006 from Cuba's ambassador to Pretoria, Esther Armenteros, so that the names could be added to the Sikhumbuto Wall, designed to display the names of all those killed fighting for ``liberation in South Africa.''
While the Cuban government put its Angola casualties at 2,106 soldiers, others believe the real figure is higher. A total of 2,289 Cubans, including 204 civilians and 2,085 soldiers, died while serving in Angola, Ethiopia and other countries over 30 years, according to Cuban officials.
Polack said he became interested in Cuban issues in 1992, when he met two Cuban refugees in Jamaica who had fought in Angola. ``Their stories were completely fascinating,'' he told El Nuevo Herald.
In the Cayman Islands, a British territory 150 miles south of Cuba, he saw groups of Cuban would-be-refugees arriving aboard tiny boats from what he called ``behind the mojito curtain.''
``It was very moving. It speaks volumes to me that waves of people would risk their lives,'' Polack added. ``In my backyard I still have pieces of some of the boats.''
Cuba first sent troops to Angola in 1975, on the eve of independence from Portugal, to support the leftist guerrillas of the Popular Movement for the Liberation of Angola (MPLA) in their civil war against two other rebel groups that had been fighting against Portugal.
It later sent tens of thousands more troops -- overall some 300,000 Cuban soldiers served in Angola -- as the by-then MPLA-run government fought against South African troops and U.S.-backed guerrillas of the National Union for the Total Independence of Angola (UNITA).
Havana officials took part in international peace negotiations, concluded in 1988, and withdrew the last 119 Cuban troops in Angola in 1991, although the civil war continued until 2002.
Polack said he's writing a book, ``Black Stalingrad,'' on the battle of Cuito Cuanavale, a key engagement during which 15,000 Cuban troops helped Angolan government soldiers stall an offensive by South African and UNITA (The National Union for the Total Independence of Angola) troops.
Both sides claimed victory in fighting around Cuito Cuanavale from December 1987 to April of 1988, which has been called ``Africa's largest land battle since World War II.'' But the result was more of a stalemate that forced all sides to start serious peace talks and eventually led to the departure of Cuban and South African troops from Angola and the independence of Namibia.
Relatives of the Cuban casualties during the island's 16-year involvement in the Angola war were notified of the deaths by small groups of Revolutionary Armed Forces officers and local Communist Party officials.
Cuba did not announce the number of its dead until 1989, when it staged the Dec. 7 ``National Day of Mourning'' and reaffirmation of the government's ``internationalist'' spirit.
JTAMAYO@ELNUEVOHERALD.COM
An amateur historian writing a book on a key battle of the Angola war has obtained a list of the names of all 2,106 Cuban soldiers that the Castro government admits were killed in that conflict.
Cuba's provincial newspapers published the names of each province's dead around Dec. 7 1989, when all the soldiers' remains were buried in simultaneous ceremonies throughout the island.
But the full list was not available until Peter Polack, a criminal lawyer in the Cayman Islands, obtained it last month from a memorial in South African to the struggle against Apartheid and colonial rule.
The Freedom Park memorial received the list in 2006 from Cuba's ambassador to Pretoria, Esther Armenteros, so that the names could be added to the Sikhumbuto Wall, designed to display the names of all those killed fighting for ``liberation in South Africa.''
While the Cuban government put its Angola casualties at 2,106 soldiers, others believe the real figure is higher. A total of 2,289 Cubans, including 204 civilians and 2,085 soldiers, died while serving in Angola, Ethiopia and other countries over 30 years, according to Cuban officials.
Polack said he became interested in Cuban issues in 1992, when he met two Cuban refugees in Jamaica who had fought in Angola. ``Their stories were completely fascinating,'' he told El Nuevo Herald.
In the Cayman Islands, a British territory 150 miles south of Cuba, he saw groups of Cuban would-be-refugees arriving aboard tiny boats from what he called ``behind the mojito curtain.''
``It was very moving. It speaks volumes to me that waves of people would risk their lives,'' Polack added. ``In my backyard I still have pieces of some of the boats.''
Cuba first sent troops to Angola in 1975, on the eve of independence from Portugal, to support the leftist guerrillas of the Popular Movement for the Liberation of Angola (MPLA) in their civil war against two other rebel groups that had been fighting against Portugal.
It later sent tens of thousands more troops -- overall some 300,000 Cuban soldiers served in Angola -- as the by-then MPLA-run government fought against South African troops and U.S.-backed guerrillas of the National Union for the Total Independence of Angola (UNITA).
Havana officials took part in international peace negotiations, concluded in 1988, and withdrew the last 119 Cuban troops in Angola in 1991, although the civil war continued until 2002.
Polack said he's writing a book, ``Black Stalingrad,'' on the battle of Cuito Cuanavale, a key engagement during which 15,000 Cuban troops helped Angolan government soldiers stall an offensive by South African and UNITA (The National Union for the Total Independence of Angola) troops.
Both sides claimed victory in fighting around Cuito Cuanavale from December 1987 to April of 1988, which has been called ``Africa's largest land battle since World War II.'' But the result was more of a stalemate that forced all sides to start serious peace talks and eventually led to the departure of Cuban and South African troops from Angola and the independence of Namibia.
Relatives of the Cuban casualties during the island's 16-year involvement in the Angola war were notified of the deaths by small groups of Revolutionary Armed Forces officers and local Communist Party officials.
Cuba did not announce the number of its dead until 1989, when it staged the Dec. 7 ``National Day of Mourning'' and reaffirmation of the government's ``internationalist'' spirit.
11.2.10
O que um constitucionalista diz de Angola
Presidencialismo superlativo
O sistema de governo angolano vai integrar a família dos regimes 'hiperpresidencialistas', com forte concentração de poderes
Contrariamente ao que se escreveu entre nós sobre a nova Constituição angolana, nem o Presidente da República deixou de ser eleito diretamente nem a democracia ficou defunta naquele País. Todavia, a Constituição concentra tantos poderes nas mãos do Presidente, que o regime nela estabelecido só pode qualificar-se como superpresidencialismo, com os riscos que isso comporta.
Com a esmagadora vitória eleitoral do MPLA nas eleições legislativas de 2008, que lhe conferiram a maioria necessária para rever sozinho a Constituição, ficou aberto o caminho para uma explícita opção presidencialista, que a evolução constitucional tinha preparado desde há muito, de modo a tornar o Presidente da República o titular do governo, dispensando a existência de um primeiro-ministro e descartando também a dependência política do governo perante o Parlamento, tudo em prol da estabilidade política.
Assim se fez, efetivamente. O que há de original no novo esquema constitucional não é todavia a acumulação das funções de chefia do Estado e da chefia do governo no Presidente da República nem a ausência de responsabilidade parlamentar deste (que são traços típicos do presidencialismo clássico), mas sim o facto de o Parlamento e o Presidente da República serem escolhidos na mesma eleição, sendo eleito Presidente da República o primeiro nome da lista mais votada no círculo nacional (agora criado) para a Assembleia Nacional.
De facto, nos sistemas presidencialistas, trata-se sempre de duas eleições separadas, mesmo quando são parcialmente simultâneas, como sucede nos Estados Unidos, de modo a sublinhar a separação entre o poder legislativo e o poder executivo, que está no cerne do sistema presidencialista.
No caso do novo presidencialismo angolano, optou-se por uma única eleição, pela qual os cidadãos escolhem com um único voto o Presidente da República e os deputados ao Parlamento. Está à vista o principal propósito desta solução, que visa essencialmente assegurar a unidade e estabilidade do poder político, evitando o principal problema dos regimes presidencialistas, que é a possibilidade de ocorrência de discrepância entre a base eleitoral do Presidente da República e a da maioria parlamentar. Com a eleição de ambos com uma única votação, a coincidência política entre o presidente/governo e a maioria parlamentar fica em princípio garantida, tal como sucede em regime parlamentar. O mais provável, aliás, é que na prática a dimensão presidencial das eleições prevaleça sobre a dimensão parlamentar, mediante a polarização política à volta dos candidatos presidenciais, o que favorecerá a conquista da maioria parlamentar por parte do partido ganhador da disputa presidencial. O único problema pode advir da eventualidade de nem o Presidente ter maioria absoluta nem o seu partido ter maioria parlamentar. Nessa situação, o primeiro verá a sua autoridade política diminuída e terá de encontrar compromissos a nível parlamentar para assegurar a maioria necessária para governar (orçamento, leis, etc.).
Embora inspirada no exemplo constitucional sul-africano quanto a esse aspeto, a nova Constituição angolana vai muito mais longe na concentração de poderes no Presidente da República. Além das funções de representação interna e externa, inerentes à chefia do Estado, e das funções de chefe do governo sendo os ministros seus simples colaboradores, o Presidente angolano vai ter muitos outros poderes importantes, incluindo o poder legislativo (quer em casos de urgência quer mediante delegação parlamentar - o que não é congruente com a lógica do sistema presidencialista), o poder de veto legislativo (só superável por maioria de 2/3), o poder de convocar referendos por sua iniciativa, o poder de declaração do estado de sítio por iniciativa própria (só tendo de consultar o Parlamento), etc. Acresce o poder de livre nomeação de um considerável número de cargos cimeiros da organização do Estado, a começar por vários juízes do Tribunal Constitucional (incluindo o presidente) e membros do Conselho Superior da Magistratura, os presidentes dos demais tribunais superiores, e ainda as chefias militares, o governador do Banco de Angola, entre outros. Trata-se pois de um formidável conjunto de poderes presidenciais, sem paralelo na generalidade das constituições.
De acordo com a tese oficial corrente em Angola, a nova Constituição introduz um "sistema presidencialparlamentar".
Mas o novo regime não tem, nem quer ter, nada de "parlamentar", pois o governo não deriva do Parlamento mas sim da eleição presidencial, não havendo também responsabilidade política do governo perante o Parlamento, requisito essencial do parlamentarismo.
O sistema de governo angolano vai integrar, sim, a família dos regimes "hiperpresidencialistas", com forte concentração de poderes presidenciais e sem os checks do presidencialismo norte-americano (a começar pela necessidade de confirmação parlamentar dos vastos poderes de nomeação do Presidente).
Acresce que no novo sistema angolano o Presidente, embora não possa propriamente dissolver o Parlamento, pode afinal obter o mesmo resultado, desde que ele próprio se autodemita, provocando automaticamente novas eleições parlamentarese-presidenciais. Desse modo, o Presidente possui mais um instrumento que os regimes presidencialistas ordinários não proporcionam, que é o de, se as condições políticas se conjugarem, se desfazer de um Parlamento incómodo, ou de reforçar a sua maioria parlamentar. A simples ameaça de exercer esse poder pode ser sufi ciente para vergar uma maioria reticente.
Como é evidente, o superpresidencialismo implica necessariamente uma desvalorização do Parlamento.
Resta saber se não se foi longe demais.
Vital Moreira
O sistema de governo angolano vai integrar a família dos regimes 'hiperpresidencialistas', com forte concentração de poderes
Contrariamente ao que se escreveu entre nós sobre a nova Constituição angolana, nem o Presidente da República deixou de ser eleito diretamente nem a democracia ficou defunta naquele País. Todavia, a Constituição concentra tantos poderes nas mãos do Presidente, que o regime nela estabelecido só pode qualificar-se como superpresidencialismo, com os riscos que isso comporta.
Com a esmagadora vitória eleitoral do MPLA nas eleições legislativas de 2008, que lhe conferiram a maioria necessária para rever sozinho a Constituição, ficou aberto o caminho para uma explícita opção presidencialista, que a evolução constitucional tinha preparado desde há muito, de modo a tornar o Presidente da República o titular do governo, dispensando a existência de um primeiro-ministro e descartando também a dependência política do governo perante o Parlamento, tudo em prol da estabilidade política.
Assim se fez, efetivamente. O que há de original no novo esquema constitucional não é todavia a acumulação das funções de chefia do Estado e da chefia do governo no Presidente da República nem a ausência de responsabilidade parlamentar deste (que são traços típicos do presidencialismo clássico), mas sim o facto de o Parlamento e o Presidente da República serem escolhidos na mesma eleição, sendo eleito Presidente da República o primeiro nome da lista mais votada no círculo nacional (agora criado) para a Assembleia Nacional.
De facto, nos sistemas presidencialistas, trata-se sempre de duas eleições separadas, mesmo quando são parcialmente simultâneas, como sucede nos Estados Unidos, de modo a sublinhar a separação entre o poder legislativo e o poder executivo, que está no cerne do sistema presidencialista.
No caso do novo presidencialismo angolano, optou-se por uma única eleição, pela qual os cidadãos escolhem com um único voto o Presidente da República e os deputados ao Parlamento. Está à vista o principal propósito desta solução, que visa essencialmente assegurar a unidade e estabilidade do poder político, evitando o principal problema dos regimes presidencialistas, que é a possibilidade de ocorrência de discrepância entre a base eleitoral do Presidente da República e a da maioria parlamentar. Com a eleição de ambos com uma única votação, a coincidência política entre o presidente/governo e a maioria parlamentar fica em princípio garantida, tal como sucede em regime parlamentar. O mais provável, aliás, é que na prática a dimensão presidencial das eleições prevaleça sobre a dimensão parlamentar, mediante a polarização política à volta dos candidatos presidenciais, o que favorecerá a conquista da maioria parlamentar por parte do partido ganhador da disputa presidencial. O único problema pode advir da eventualidade de nem o Presidente ter maioria absoluta nem o seu partido ter maioria parlamentar. Nessa situação, o primeiro verá a sua autoridade política diminuída e terá de encontrar compromissos a nível parlamentar para assegurar a maioria necessária para governar (orçamento, leis, etc.).
Embora inspirada no exemplo constitucional sul-africano quanto a esse aspeto, a nova Constituição angolana vai muito mais longe na concentração de poderes no Presidente da República. Além das funções de representação interna e externa, inerentes à chefia do Estado, e das funções de chefe do governo sendo os ministros seus simples colaboradores, o Presidente angolano vai ter muitos outros poderes importantes, incluindo o poder legislativo (quer em casos de urgência quer mediante delegação parlamentar - o que não é congruente com a lógica do sistema presidencialista), o poder de veto legislativo (só superável por maioria de 2/3), o poder de convocar referendos por sua iniciativa, o poder de declaração do estado de sítio por iniciativa própria (só tendo de consultar o Parlamento), etc. Acresce o poder de livre nomeação de um considerável número de cargos cimeiros da organização do Estado, a começar por vários juízes do Tribunal Constitucional (incluindo o presidente) e membros do Conselho Superior da Magistratura, os presidentes dos demais tribunais superiores, e ainda as chefias militares, o governador do Banco de Angola, entre outros. Trata-se pois de um formidável conjunto de poderes presidenciais, sem paralelo na generalidade das constituições.
De acordo com a tese oficial corrente em Angola, a nova Constituição introduz um "sistema presidencialparlamentar".
Mas o novo regime não tem, nem quer ter, nada de "parlamentar", pois o governo não deriva do Parlamento mas sim da eleição presidencial, não havendo também responsabilidade política do governo perante o Parlamento, requisito essencial do parlamentarismo.
O sistema de governo angolano vai integrar, sim, a família dos regimes "hiperpresidencialistas", com forte concentração de poderes presidenciais e sem os checks do presidencialismo norte-americano (a começar pela necessidade de confirmação parlamentar dos vastos poderes de nomeação do Presidente).
Acresce que no novo sistema angolano o Presidente, embora não possa propriamente dissolver o Parlamento, pode afinal obter o mesmo resultado, desde que ele próprio se autodemita, provocando automaticamente novas eleições parlamentarese-presidenciais. Desse modo, o Presidente possui mais um instrumento que os regimes presidencialistas ordinários não proporcionam, que é o de, se as condições políticas se conjugarem, se desfazer de um Parlamento incómodo, ou de reforçar a sua maioria parlamentar. A simples ameaça de exercer esse poder pode ser sufi ciente para vergar uma maioria reticente.
Como é evidente, o superpresidencialismo implica necessariamente uma desvalorização do Parlamento.
Resta saber se não se foi longe demais.
Vital Moreira
16.1.10
Carta de Marcolino Moco ao secretário-geral do MPLA
Caro
Camarada Dino Matross
Após consulta à minha família nuclear e alargada, que me deu todo o apoio, e até me surpreendeu, ao declarar que eu nem devia ter ido ter consigo, mando-lhe este pequeno memorando do nosso encontro do dia 24 de Novembro, na Assembleia Nacional.
Na verdade, como deve ter sabido, a minha primeira decisão era não ter ido ter consigo, pela forma como fui abordado, como se eu fosse um desocupado, à chamada de um senhor misericordioso; e também não iria ao seu encontro por desconfiar que me iria dar lições atávicas, sobre as minhas opiniões, como cidadão e académico, em relação ao momento constituinte, que tem suscitado uma grande audiência em Luanda e no exterior, já que vocês, sem nenhum pejo, barraram todo o contraditório em relação ao interior do país, simulando uma grande generosidade em fazer participar o país na elaboração de uma constituição que vocês já sabem qual será.
Só que com o seu cinismo, conseguiu que o camarada Faustino me convencesse que seria uma conversa entre camaradas que iriam trocar ideias, neste momento importante.
Aquilo foi mais degradante, não sei quantas vezes, do que o meu encontro com os camaradas João Lourenço, Paulo Jorge e Nvunda, em 2001, quando eu opinava publicamente sobre a urgência da paz. Devo reconhecer hoje, ter sido injusto com eles porque, foram certamente pessoas como o camarada Matross que os empurraram para aquele cenário, que até não foi tão triste assim, até porque bastante cordial.
Vocês não conseguem nem ter sentido de humor e um mínimo de informalismo, como a camarada Joana Lina, que quase não aceitou os meus cumprimentos, toda ela feita deusa de uma religião que eu não professo.
Pela forma arrogante como me falou não vou mais insistir nas opiniões que tentei trocar consigo, porque vi que o senhor não estava interessado em dialogar, mas apenas em tentar impor-me ideias que _ diga-se _ mais do que imaginava, horrorosamente atávicas.
No entanto, quero que fique bem claro que, para mim, as conclusões daquele encontro são as seguintes:
1-Reitero, por minha livre vontade, que continuo ligado sentimentalmente ao MPLA (talvez deixe de fazer essa referência pública, e deixe de referir que vocês são meus amigos, se isso tanto vos perturba) conservando o meu respeito ao Presidente do Partido, mas sem temor (como temer um combatente na luta contra o medo colonial e não só!?). O que penso, a partir do nosso último encontro (pode ser que esteja enganado!), é que são vocês que o apoquentam com a ideia de que qualquer referência a ele, desde que seja crítica (mesmo quando positiva) é falta de respeito, é “falar mal do Chefe”, etc., etc., etc..
2- Fica claro que como docente, conferencista e cidadão, ninguém, mas absolutamente ninguém, me obrigará a distorcer as minhas convicções científicas, a favor de ideias de um partido qualquer, por mais maioritário que seja e por mais da minha cor que seja. É aí que vocês inventam que eu falo mal do Presidente do Partido, quando as referências são feitas a um cidadão que é Chefe de Estado e especialmente na sua qualidade de Chefe de Governo, num momento importante, em que todos nós temos o dever cívico de contribuir sem medo. Para mim o tempo da vovó Xica de Valdemar Bastos: “não fala política”, já lá vai há muito tempo. Paradoxalmente, o camarada Dino Matross, foi um dos grandes obreiros desta gesta. É pena! Era para nos tirarem o medo dos estrangeiros e nos trazerem o vosso medo?! Eu recuso-me a tremer perante qualquer tipo de novos medos.
3-Aquelas referências que fez, de forma tão sobranceira e até ameaçadora, sobre o camarada Chipenda ( por quem, da lista, nutro um grande respeito), do Paulino Pinto João (degradante!) e de Jonas Savimbi (se não andasse distraído saberia que eu nunca entendi bem das suas razões) foi das coisas mais inacreditáveis na minha vida. O camarada Matross a deixar transparecer que me presto a mendigar os vossos favores ou que tenho medo de perder a vossa protecção? Ainda não se apercebeu que não?!
Neste ponto, saiba que a minha família e amigos, sobretudo os que vivem no Huambo e um pouco por todo o país , reiteraram-me o seu total e pleno apoio, no sentido de que nem que eu venha a comer raízes e ervas (que até são mais saudáveis que as comidas importadas) não irei pedir esmolas a ninguém, o que não significa dispensar os meus direitos e garantias perante as instituições competentes do Estado.
4-Declino o convite que o camarada diz ter pedido para mim, ao Presidente do Partido, para ser convidado ao VI Congresso do MPLA. Não aceito a perspectiva chantagista, condicionante e ameaçadora que deixou transparecer do tipo: “se não for então que não se arrependa” ou “então será abandonado”.
Como costumo dizer, desde a “Queda do Muro de Berlim”, em 1989, que estou preparado, sobretudo espiritual e psicologicamente, para não viver a custa de lugares em qualquer partido. E a mensagem que passo sempre aos meus alunos _ e tenho moral para isso _ é esta: “preparem-se como bons profissionais, para a vida; podem aderir a partidos ou assumir cargos políticos, mas não dependam deles em nenhum sentido, porque podem ser enxovalhados, em alguma altura”.
5-Espero nunca mais ser perturbado quando falar, nas minhas vestes de cidadão e estudioso do Direito. Se a questão é alguma comunicação social, que ainda não se vergou às vossas pressões, andar a divulgar as minhas ideias, o problema não é meu. Mandem fechar tudo o que não fale a vosso favor e deixem-me em paz.
6- Olhem à volta e vejam como arrastam o MPLA à situação de ser o mais retrógrado dos então chamados partidos progressistas de África! Incapazes de perdoar, do fundo do coração (já nem falo da UNITA e dos chamados “ fraccionistas”) até os próprios fundadores do nosso glorioso Partido, como os irmãos e primos Pinto de Andrade; e um Viriato da Cruz, de cujo punho brotaram estrofes esplendorosas, para uma África chorosa mas em “busca da liberdade”, usando palavras de outro vate da liberdade; o Viriato da pena leve e elegante que riscou o próprio “Manifesto”, donde nasceria uma das mais notáveis siglas da humanidade; sigla que vocês vão, hoje, transmitindo às novas gerações, como o símbolo do culto e da correria atrás de enxurradas de dinheiro e de honrarias balofas!
Triste espectáculo que fingem não ver!
Com certeza, já mandaram chamar o nosso “mais novo”, o deputado Adelino de Almeida para nunca mais escrever, como escreveu aquele artigo tétrico, no “Semanário Angolense”, após o desaparecimento do malogrado, talentoso e insigne tribuno, também nosso “mais novo” o ex-deputado André Passy. Dos textos dilacerantemente irónicos do ex-deputado Januário, mas exprimindo com arte as misérias (sobretudo do foro espiritual) que estão a ser criadas neste país, provavelmente nem se importam de reparar: pois, para além de ser já um “ex” é um “mijão de calças”, mesmo aos quase 50 anos, como o camarada Matross gosta de taxar “carinhosamente” todos os jovens que despontam com ideias diferentes das vossas. Por maioria de razão, o mesmo destino (cesto de papéis!) deram, certamente, àquele pungente libelo acusatório de um jovem, a sair dos vinte anos, que me fez chorar (das poucas vezes que chorei, em vida!) onde a vossa e minha geração são postas diante de uma realidade, nua e crua, do amordaçar de sonhos e liberdades que vocês nos anunciaram a todos, mas que ele e os da sua geração só os encontram nos livros de história e no canto esperançoso dos poetas (falo do jovem Divaldo Martins, que também escreveu no “Semanário Angolense”!).
7- E sobre todas estas coisas, não mais falarei com o camarada Dr. Dino Matross. Estou indisponível. A não ser em debate público.
Política, na verdade, diversamente do que vocês querem impor, contrariando (mesmo neste tempo de democracia pluralista), o grande Agostinho Neto, que disse não dever ser um assunto de “meia dúzia de políticos”, terá que ser, e será, inexoravelmente, uma questão fora do esoterismo a que vocês a querem submeter, em Angola.
Estou cansado das vossas chantagens e humilhações. Por enquanto, é este o meu manifesto contra o medo e contra uma ditadura do silêncio que não aceito.
Obs.: Como vocês gostam de distorcer as coisas, guardo cópia deste documento que será distribuído a meus familiares e amigos e, quem sabe, chegará aos militantes de corações abertos, que ainda não os fecharam, ante a vossa inigualável capacidade de manipulação! Quem sabe a todo o país e ao mundo, que para vós não passa dos arredores da Mutamba e da marginal da baía de Luanda?!
Sem mais
Luanda, aos 29 de Novembro de 2009
Marcolino Moco (Militante livre do MPLA)
Camarada Dino Matross
Após consulta à minha família nuclear e alargada, que me deu todo o apoio, e até me surpreendeu, ao declarar que eu nem devia ter ido ter consigo, mando-lhe este pequeno memorando do nosso encontro do dia 24 de Novembro, na Assembleia Nacional.
Na verdade, como deve ter sabido, a minha primeira decisão era não ter ido ter consigo, pela forma como fui abordado, como se eu fosse um desocupado, à chamada de um senhor misericordioso; e também não iria ao seu encontro por desconfiar que me iria dar lições atávicas, sobre as minhas opiniões, como cidadão e académico, em relação ao momento constituinte, que tem suscitado uma grande audiência em Luanda e no exterior, já que vocês, sem nenhum pejo, barraram todo o contraditório em relação ao interior do país, simulando uma grande generosidade em fazer participar o país na elaboração de uma constituição que vocês já sabem qual será.
Só que com o seu cinismo, conseguiu que o camarada Faustino me convencesse que seria uma conversa entre camaradas que iriam trocar ideias, neste momento importante.
Aquilo foi mais degradante, não sei quantas vezes, do que o meu encontro com os camaradas João Lourenço, Paulo Jorge e Nvunda, em 2001, quando eu opinava publicamente sobre a urgência da paz. Devo reconhecer hoje, ter sido injusto com eles porque, foram certamente pessoas como o camarada Matross que os empurraram para aquele cenário, que até não foi tão triste assim, até porque bastante cordial.
Vocês não conseguem nem ter sentido de humor e um mínimo de informalismo, como a camarada Joana Lina, que quase não aceitou os meus cumprimentos, toda ela feita deusa de uma religião que eu não professo.
Pela forma arrogante como me falou não vou mais insistir nas opiniões que tentei trocar consigo, porque vi que o senhor não estava interessado em dialogar, mas apenas em tentar impor-me ideias que _ diga-se _ mais do que imaginava, horrorosamente atávicas.
No entanto, quero que fique bem claro que, para mim, as conclusões daquele encontro são as seguintes:
1-Reitero, por minha livre vontade, que continuo ligado sentimentalmente ao MPLA (talvez deixe de fazer essa referência pública, e deixe de referir que vocês são meus amigos, se isso tanto vos perturba) conservando o meu respeito ao Presidente do Partido, mas sem temor (como temer um combatente na luta contra o medo colonial e não só!?). O que penso, a partir do nosso último encontro (pode ser que esteja enganado!), é que são vocês que o apoquentam com a ideia de que qualquer referência a ele, desde que seja crítica (mesmo quando positiva) é falta de respeito, é “falar mal do Chefe”, etc., etc., etc..
2- Fica claro que como docente, conferencista e cidadão, ninguém, mas absolutamente ninguém, me obrigará a distorcer as minhas convicções científicas, a favor de ideias de um partido qualquer, por mais maioritário que seja e por mais da minha cor que seja. É aí que vocês inventam que eu falo mal do Presidente do Partido, quando as referências são feitas a um cidadão que é Chefe de Estado e especialmente na sua qualidade de Chefe de Governo, num momento importante, em que todos nós temos o dever cívico de contribuir sem medo. Para mim o tempo da vovó Xica de Valdemar Bastos: “não fala política”, já lá vai há muito tempo. Paradoxalmente, o camarada Dino Matross, foi um dos grandes obreiros desta gesta. É pena! Era para nos tirarem o medo dos estrangeiros e nos trazerem o vosso medo?! Eu recuso-me a tremer perante qualquer tipo de novos medos.
3-Aquelas referências que fez, de forma tão sobranceira e até ameaçadora, sobre o camarada Chipenda ( por quem, da lista, nutro um grande respeito), do Paulino Pinto João (degradante!) e de Jonas Savimbi (se não andasse distraído saberia que eu nunca entendi bem das suas razões) foi das coisas mais inacreditáveis na minha vida. O camarada Matross a deixar transparecer que me presto a mendigar os vossos favores ou que tenho medo de perder a vossa protecção? Ainda não se apercebeu que não?!
Neste ponto, saiba que a minha família e amigos, sobretudo os que vivem no Huambo e um pouco por todo o país , reiteraram-me o seu total e pleno apoio, no sentido de que nem que eu venha a comer raízes e ervas (que até são mais saudáveis que as comidas importadas) não irei pedir esmolas a ninguém, o que não significa dispensar os meus direitos e garantias perante as instituições competentes do Estado.
4-Declino o convite que o camarada diz ter pedido para mim, ao Presidente do Partido, para ser convidado ao VI Congresso do MPLA. Não aceito a perspectiva chantagista, condicionante e ameaçadora que deixou transparecer do tipo: “se não for então que não se arrependa” ou “então será abandonado”.
Como costumo dizer, desde a “Queda do Muro de Berlim”, em 1989, que estou preparado, sobretudo espiritual e psicologicamente, para não viver a custa de lugares em qualquer partido. E a mensagem que passo sempre aos meus alunos _ e tenho moral para isso _ é esta: “preparem-se como bons profissionais, para a vida; podem aderir a partidos ou assumir cargos políticos, mas não dependam deles em nenhum sentido, porque podem ser enxovalhados, em alguma altura”.
5-Espero nunca mais ser perturbado quando falar, nas minhas vestes de cidadão e estudioso do Direito. Se a questão é alguma comunicação social, que ainda não se vergou às vossas pressões, andar a divulgar as minhas ideias, o problema não é meu. Mandem fechar tudo o que não fale a vosso favor e deixem-me em paz.
6- Olhem à volta e vejam como arrastam o MPLA à situação de ser o mais retrógrado dos então chamados partidos progressistas de África! Incapazes de perdoar, do fundo do coração (já nem falo da UNITA e dos chamados “ fraccionistas”) até os próprios fundadores do nosso glorioso Partido, como os irmãos e primos Pinto de Andrade; e um Viriato da Cruz, de cujo punho brotaram estrofes esplendorosas, para uma África chorosa mas em “busca da liberdade”, usando palavras de outro vate da liberdade; o Viriato da pena leve e elegante que riscou o próprio “Manifesto”, donde nasceria uma das mais notáveis siglas da humanidade; sigla que vocês vão, hoje, transmitindo às novas gerações, como o símbolo do culto e da correria atrás de enxurradas de dinheiro e de honrarias balofas!
Triste espectáculo que fingem não ver!
Com certeza, já mandaram chamar o nosso “mais novo”, o deputado Adelino de Almeida para nunca mais escrever, como escreveu aquele artigo tétrico, no “Semanário Angolense”, após o desaparecimento do malogrado, talentoso e insigne tribuno, também nosso “mais novo” o ex-deputado André Passy. Dos textos dilacerantemente irónicos do ex-deputado Januário, mas exprimindo com arte as misérias (sobretudo do foro espiritual) que estão a ser criadas neste país, provavelmente nem se importam de reparar: pois, para além de ser já um “ex” é um “mijão de calças”, mesmo aos quase 50 anos, como o camarada Matross gosta de taxar “carinhosamente” todos os jovens que despontam com ideias diferentes das vossas. Por maioria de razão, o mesmo destino (cesto de papéis!) deram, certamente, àquele pungente libelo acusatório de um jovem, a sair dos vinte anos, que me fez chorar (das poucas vezes que chorei, em vida!) onde a vossa e minha geração são postas diante de uma realidade, nua e crua, do amordaçar de sonhos e liberdades que vocês nos anunciaram a todos, mas que ele e os da sua geração só os encontram nos livros de história e no canto esperançoso dos poetas (falo do jovem Divaldo Martins, que também escreveu no “Semanário Angolense”!).
7- E sobre todas estas coisas, não mais falarei com o camarada Dr. Dino Matross. Estou indisponível. A não ser em debate público.
Política, na verdade, diversamente do que vocês querem impor, contrariando (mesmo neste tempo de democracia pluralista), o grande Agostinho Neto, que disse não dever ser um assunto de “meia dúzia de políticos”, terá que ser, e será, inexoravelmente, uma questão fora do esoterismo a que vocês a querem submeter, em Angola.
Estou cansado das vossas chantagens e humilhações. Por enquanto, é este o meu manifesto contra o medo e contra uma ditadura do silêncio que não aceito.
Obs.: Como vocês gostam de distorcer as coisas, guardo cópia deste documento que será distribuído a meus familiares e amigos e, quem sabe, chegará aos militantes de corações abertos, que ainda não os fecharam, ante a vossa inigualável capacidade de manipulação! Quem sabe a todo o país e ao mundo, que para vós não passa dos arredores da Mutamba e da marginal da baía de Luanda?!
Sem mais
Luanda, aos 29 de Novembro de 2009
Marcolino Moco (Militante livre do MPLA)
7.1.10
As centenas de etnias e línguas do Sudão
Sudan has 597 tribes that speak over 400 different languages and dialects [128] split into two major cultural groupings: Sudanese Arabs of the largely Muslim Northern Sudan versus Sudanese non-Muslim of the largely Christian and animist Nilote Southern Sudan. These two groups consist of hundreds of smaller ethnic and tribal divisions, and in the latter case, language groups.
As with Moroccans, Egyptians, Palestinians, and most other non-Arabian Peninsula Arabs, most Sudanese Arabs are "Arabs" in linguistic, cultural and ethnic association, rather than ancestry. They descended primarily from the pre-existing indigenous populations; that is, the ancient Nubians. Sudanese Arabs are thus, biologically speaking, most closely related to Sudanese non-Arabs, and vice versa. The Nubians share a common history with Ethiopians up to a point (see ancient Kush, and Axum). In common with much of the rest of the Arab World, the gradual process of Arabisation in northern Sudan led to the predominance of the Arabic language and aspects of Arab culture, leading to the shift among a majority of northern Sudanese today to an Arab ethnic identity. This process was furthered both by the spread of Islam and an emigration to Sudan of genealogical Arabs from the Arabian Peninsula, and their intermarriage with the Arabized indigenous peoples of the country.
The northern states cover most of Sudan and include most of the urban centers. Most of the 22 million Sudanese who live in this region are Arabic-speaking Muslims, though the majority also use a traditional non-Arabic mother tongue (e.g. Nubian, Beja, Fur, Nuban, Ingessana, etc) as education is in Arabic language. Among these are several distinct tribal groups: the camel-raising Kababish of northern Kordofan; the Dongolawiyin (الدنقلاويين); the Ga’aliyin (الجعلين); the Rubatab (الرباطاب); the Manasir (المناصير); the Shaiqiyah (الشايقيّة); the Bideiria ; the semi-nomadic Baggara of Kurdufan and Darfur; the Beja and Hausa people in the Red Sea area and who extend into Eritrea; and the Nubians of the northern Nile areas, some of whom have been resettled on the Atbara River.
Shokrya in the Butana land, Bataheen bordering the Ga’alin and Shokrya in the southwest of Butana. Rufaa, Halaween,Fulani (فولاني) and many other tribes have settled in the Gazeera region and on the banks of the Blue Nile, Damazine and the Dindir region. The Nuba of southern Kurdufan and Fur in the western reaches of the country.
The Southern region has a population of around six million and a predominantly rural, subsistence economy. This region has been affected by war for all but 10 years since the country's independence in 1956, resulting in serious neglect, lack of infrastructure development, and major destruction and displacement. More than two million people have died, and more than four million are internally displaced or have become refugees as a result of the civil war and war-related impacts.
Here a majority of the population practices traditional indigenous beliefs, although some practice Christianity, a result of Christian missionary efforts. The south also contains many tribal groups and many more languages are used than in the north. The Dinka, whose population is estimated at more than one million, are the largest of the many ethnic groups of Sudan. Along with the Shilluk, also the Nuer and the Bari who consist of five other tribes, Pojulu, Mundari, Kuku, Kakaw and Ngangwara are Nilotic tribes.
The Azande, Bor, and Jo Luo are “Sudanic” tribes in the west, and the Acholi and Lotuhu live in the extreme south, extending into Uganda. Unlike northern Sudan, Arabisation and Islamisation have been limited in the south as the region's permanent merger with the north is relatively recent, dating back to the union with Egypt in the 19th Century. As a result, Arab self-identification amongst people in the south is almost exclusively limited to those of northern Sudanese origin, with the vast majority of southern Sudanese rejecting Arab identity.
Wikipédia
As with Moroccans, Egyptians, Palestinians, and most other non-Arabian Peninsula Arabs, most Sudanese Arabs are "Arabs" in linguistic, cultural and ethnic association, rather than ancestry. They descended primarily from the pre-existing indigenous populations; that is, the ancient Nubians. Sudanese Arabs are thus, biologically speaking, most closely related to Sudanese non-Arabs, and vice versa. The Nubians share a common history with Ethiopians up to a point (see ancient Kush, and Axum). In common with much of the rest of the Arab World, the gradual process of Arabisation in northern Sudan led to the predominance of the Arabic language and aspects of Arab culture, leading to the shift among a majority of northern Sudanese today to an Arab ethnic identity. This process was furthered both by the spread of Islam and an emigration to Sudan of genealogical Arabs from the Arabian Peninsula, and their intermarriage with the Arabized indigenous peoples of the country.
The northern states cover most of Sudan and include most of the urban centers. Most of the 22 million Sudanese who live in this region are Arabic-speaking Muslims, though the majority also use a traditional non-Arabic mother tongue (e.g. Nubian, Beja, Fur, Nuban, Ingessana, etc) as education is in Arabic language. Among these are several distinct tribal groups: the camel-raising Kababish of northern Kordofan; the Dongolawiyin (الدنقلاويين); the Ga’aliyin (الجعلين); the Rubatab (الرباطاب); the Manasir (المناصير); the Shaiqiyah (الشايقيّة); the Bideiria ; the semi-nomadic Baggara of Kurdufan and Darfur; the Beja and Hausa people in the Red Sea area and who extend into Eritrea; and the Nubians of the northern Nile areas, some of whom have been resettled on the Atbara River.
Shokrya in the Butana land, Bataheen bordering the Ga’alin and Shokrya in the southwest of Butana. Rufaa, Halaween,Fulani (فولاني) and many other tribes have settled in the Gazeera region and on the banks of the Blue Nile, Damazine and the Dindir region. The Nuba of southern Kurdufan and Fur in the western reaches of the country.
The Southern region has a population of around six million and a predominantly rural, subsistence economy. This region has been affected by war for all but 10 years since the country's independence in 1956, resulting in serious neglect, lack of infrastructure development, and major destruction and displacement. More than two million people have died, and more than four million are internally displaced or have become refugees as a result of the civil war and war-related impacts.
Here a majority of the population practices traditional indigenous beliefs, although some practice Christianity, a result of Christian missionary efforts. The south also contains many tribal groups and many more languages are used than in the north. The Dinka, whose population is estimated at more than one million, are the largest of the many ethnic groups of Sudan. Along with the Shilluk, also the Nuer and the Bari who consist of five other tribes, Pojulu, Mundari, Kuku, Kakaw and Ngangwara are Nilotic tribes.
The Azande, Bor, and Jo Luo are “Sudanic” tribes in the west, and the Acholi and Lotuhu live in the extreme south, extending into Uganda. Unlike northern Sudan, Arabisation and Islamisation have been limited in the south as the region's permanent merger with the north is relatively recent, dating back to the union with Egypt in the 19th Century. As a result, Arab self-identification amongst people in the south is almost exclusively limited to those of northern Sudanese origin, with the vast majority of southern Sudanese rejecting Arab identity.
Wikipédia
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